
Traslado desde La Reforma ocupó de 6 minutos con 30 segundos, menos tiempo del planeado según agente del SERT a cargo del operativo: “teníamos Plan A, B, C y D”
03/11/26 | 15:25pm
Alertas de atentado, riesgo de fuga y francotiradores ubicados en puntos estratégicos formaron parte del operativo especial de seguridad que permitió concretar la extradición de los primeros dos costarricenses a Estados Unidos: Celso Gamboa Sánchez y Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”.
Han transcurrido más de siete meses desde que ambos fueron entregados a las autoridades estadounidenses, donde enfrentan cargos por presunto narcotráfico. Ahora, las autoridades revelaron detalles de las horas y los minutos previos al traslado, así como de las medidas adoptadas para garantizar la seguridad del operativo.
El Ministerio Público dio a conocer la segunda parte del documental “Extradición: la línea que cruzó la justicia”, en la que se reconstruye el despliegue de seguridad que permitió concretar la entrega de Gamboa y López el pasado 20 de marzo.
El fiscal general, Carlo Díaz, asegura que la incertidumbre estuvo presente aún minutos previos a la entrega de los nacionales, así como la satisfacción de ver avanzar el operativo de seguridad con éxito.
“Se realizó toda una planeación importantísima y bastante robusta sobre la entrega, sobre todo porque manejábamos información sensible o importante, en el sentido de que no se iba a poder realizar esta entrega y que incluso existía la posibilidad de que estas personas sufrieran algún tipo de atentado y esto ameritó que se realizara un operativo bastante robusto, en este caso con el Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) del Organismo de Investigación Judicial (OIJ)”, dijo el jefe del Ministerio Público.
La distancia entre La Reforma y el Base Dos del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría es corta, sin embargo, requirió de todo un análisis previo de movilización para garantizar que el traslado sería rápido al momento de que fuera necesario.
“Cuando ya tenemos la noticia, con hora y fecha del momento que se va a ejecutar la extradición, se empieza todo un proceso logístico para establecer rutas, para establecer puntos de seguridad, para hacer este traslado que, aunque la distancia es realmente corta, lo cierto es que se transita por algún tipo de barriadas que representan algún riesgo”, mencionó el director del OIJ, Michael Soto, al señalar que si bien están acostumbrados a trabajar bajo presión, este dispositivo de seguridad era diferente, por tratarse de un hecho histórico, donde se tenía que resguardar al personal, terceros y personas por extraditar: “había que hacerlo bien”.
Soto aseguró que se intentó resguardar la información hasta el final y no revelar detalles que pudieran entorpecer todo lo planificado, más aún al tomar en cuenta que no se descartaba “la posibilidad de que algún tipo de comando o grupo armado pudiera interceptarnos”.
A los riesgos de seguridad se sumaban los riesgos legales que aún, durante los últimos minutos intentaron impedir la extradición.
El fiscal general señala que minutos antes se tenía la incertidumbre sobre uno de los recursos de apelación de Gamboa que “todavía sobrevivía” y mantuvo la duda sobre la posibilidad de concretar su entrega.
La misma preocupación compartían en el OIJ.
“Nosotros estábamos preparados para que se hiciera la extradición de dos personas, la noche previa recibimos información de que era probable que uno de ellos no viajara porque estaba presentando una serie de recursos legales para impedir eso.
“Ciertamente genera zozobra e incomodidad, pero estábamos preparados para que los dos viajaran y al final fue de esa forma e incluso algunas poquitas horas antes, incluso hasta minutos, uno de ellos manifestaba sentirse mal, con alguna afectación de salud”, reveló el director del OIJ.
Soto asegura que con el paso de los minutos la entrega se acercaba y que al momento de observar donde ambos extraditables firmaron el acta oficial de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de los EEUU se tuvo la certeza de que se concretaría el proceso.


El agente de la Unidad Táctica del SERT a cargo de todo el operativo describe todo lo que representó llevar a cabo el operativo de alto riesgo y máxima seguridad.
Revisión con perros, ubicación de francotiradores, uso de drones, prácticas del recorrido y coordinación con todos los cuerpos policiales que iban a cooperar en el día de la entrega, fueron parte de los factores que se tomaron en cuenta.
El operativo requirió “bastantes” días de planeación que dividió en tres fases la ejecución: traslado de La Reforma a Base Dos, coordinación con cuerpos policías y resguardo en etapa de entrega (trámites de diplomacia).
Todo se planificó teniendo de manera paralela alertas sobre lo que podría ocurrir.
“Información de la cual inteligencia logró recabar, en la cual hablaban sobre atentados, posibles fugas, el entorpecimiento de la elaboración de los planes e inclusive tratar de impedir la extradición de alguna manera porque era la primera vez que se hacía un evento de esos aquí en Costa Rica y entonces era algo que, a nivel policial, a nivel del derecho y a nivel político iba a calar muy fuerte, no solamente en nuestro país, sino en los países vecinos”, explicó el agente encubierto del SERT.
Envío de unidades de avanzada, cierre de vías, caminos de control, vigilancia en ruta primaria y secundaria, plan A, B, C y D activos; todo era parte del operativo de seguridad planificad para el día de la extradición.
Días previos al 20 de marzo se hicieron ensayos de la movilización donde la meta de traslado entre La Reforma y el aeropuerto era de 7 minutos, tiempo que se logró reducir a 6 minutos con 30 segundos el día de la entrega.
La ubicación de franco observadores con una cobertura de 360 grados también fue clave para evitar que se registrarán ataques a larga distancia, los cuales también eran posibles al movilizar a los extraditables en un ambiente “abierto” como lo era el aeropuerto.
“Imagínese que lleguen de dar de baja algunas de estas personas, es responsabilidad de nosotros”, dijo el agente del SERT.
La tensión fue parte de cada instante, desde el traslado, recorrido desde la unidad hasta el salón habilitado para el trámite y posterior recorrido al avión de la DEA.
El director del OIJ recordó los últimos instantes de Gamboa y López en suelo costarricense.

(Ministerio Público revela detalles e imágenes inéditas de la extradición de Celso Gamboa y Edwin López, alias "Pecho de Rata". Fotografía: MP)
“El primero que sale es Gamboa Sánchez, que se le mira con un paso muy muy lento y con mucha preocupación, observando todo su entorno en detalle en la primera parte y después, me parece, que ya la mirada se le perdió un poco hacia la lejanía, hacia las montañas.
“López Vega me parece que más pausado, más tranquilo, como quien quería que todo marcharas con rapidez e irse ya y terminar ese momento”, describió Soto.
Todas las autoridades involucradas y tomadas en cuenta en el documental del Ministerio Público coinciden en la tranquilidad, el “alivio” y satisfacción que representó ver el avión de la DEA avanzar en la pista del aeropuerto, despegar e irse; se trató de una satisfacción haber logrado garantizar la aplicación de la ley, por el deber cumplido y el éxito del operativo policial que demostró la solidez del sistema judicial costarricense.
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